
Hasta la "inolvidable" velada que nos regalaron hace unas semanas Faster Pussycat, Bang Tango y compañía, el peor concierto de mi vida me lo dieron Hardcore Superstar en el desaparecido Garatge. Probablemente fue en 2.002. Y fue tan duro lo vivido que a partir de ese día esa banda y yo partimos peras. Pero siendo justos, su primera visita a BCN la recuerdo como un de los shows de mi vida. Por motivos musicales y extramusicales, le tengo un gran cariño a su actuación en 2.000 en la sala Bikini. Ya veis, good times & bad times con Hardcore Supertar!
Muchos rock n' rollers que estrenaron su edad adulta a finales de siglo experimentaron lo mismo que yo. La hornada de bandas escandinavas que asaltaron Europa supusieron un auténtico terremoto en nuestras vidas. La resaca grunge era tremenda y, siendo claros, el panorama musical era una mierda para un chaval de 18 años. Mis bandas favoritas de Seattle acababan de marchitarse (mejor no hablar de Creed, Bush, Incubus, etc etc) aborrecía el hegemónico techno-rock (Prodigy, Orbital, Chemical Brothers ... paro, me entran naúseas...) y todavía nadie se atrevía a reivindicar Sunset Strip. Todo lo que olía a 80's seguía siendo tabú. Hasta que llegaron Backyard Babies, Hellacopters, Gluecifer, Turbonegro ... y Hardcore Superstar!
Con todos mis respetos a la maravillosa era alternativa, pero basta ya de reivindicar a Neil Young y Hüsker Dü. Estas bandas tenían los huevos de reivindicar a Motley Crue, Hanoi Rocks y Guns N' Roses, algo inédito hasta la fecha! Leías una entrevista de Silver Silver, guitarra de H.Supertar, comentar que "definitivamente al grupo que nos gustaría rendir homenaje es a Guns’N’Roses, ya que “Appetite For Destruction” es el mejor disco de la historia de la música” y se te caían las lágrimas. Y encima, al ser europeos, los tenías en tu ciudad cada dos por tres. Todas esas bandas, al menos en la primera parte de sus carreras, ofrecieron enormes shows, muchos de vosotros seguro que fuisteis testigos.
No se a cuantos conciertos habré asistido a fecha de hoy, ¿unos 150?. Imposible recordar. Pero hasta 2.000, con 21 años, tan sólo había asistido a Guns N' Roses 1993, Red Hot Chili Peppers 1995, Sugar Ray 1997, Backyard Babies 1998, Aerosmith+Black Crowes 1.999, Dregen+Tyla 2.000. Y punto. Parece mentira, pero el dinero no era la principal razón para no ir a más conciertos. El problema era que no tenía con quien ir! Ahora me la suda ir solo a un concierto, pero en esa época me daba corte. Por esa tontería me perdí cosas históricas, pero es ridículo lamentarse a estas alturas. Hasta que conocí a Carla y las cosas cambiaron. Tan sedienta de rock n' roll como yo, asistimos juntos a infinidad de shows a principios de década.
Precisamente fueron Hardcore Superstar quienes inaguraron la buena racha. Acaban de lanzar "Bad Sneakers and a Piña Colada" (su primer album si no contamos el EP "It's only rock n' roll"), una pequeña obra maestra de fresquísimo y adicitivo sleazy-hard rock. Hasta Cesar Martín se deshacía en elogios con ellos, comentando que "parecen una banda formada por 4 Dregens!". Su actuación en Bikini me pareció sencillamente colosal. Con un hiperactivo Jocke Berg comiéndose el escenario y el resto de la banda con un sonido killer, aquello fue una fiesta. Si se hubiesen limitado a tocar el disco de cabo a rabo, ya me hubiesen hecho feliz ... pero es que encima versionaron "Shout at the devil" de Crue, "Don't change that song" de Faster Pussycat y "Don't you ever leave me" de Hanoi!!! Esos tipos se convirtienron en poco menos que unos héroes para el jovencito Sammy.
Al cabo de un par de años editarían el estimable "Thank you (for letting us be ourselves)", inferior a su predecesor pero sin dejar de ser un buen disco. Su gira aterrizaba en BCN de nuevo y yo iba a estar ahí el primero. ¿Y que nos encontamos?: 40 personas de público en Garatge (en contraste con un Bikini casi lleno 2 años antes), una banda cabreada por la pobrísima entrada y decida a joder la noche al respetable. Borrachos perdidos, eso no fue un concierto. Interminables bromas en sueco entre sus miembros, parones eternos, un experimento en el que el cantante se sentó en la batería y el baterista se quedó berreando al micro, indirectas al público "next time bring some friends please" ... y entre tanta tontería, alguna canción, redondeando una horita de "exhibición". Supongo que los promotores locales tomaron nota, ya que han tardado más de 6 años en volverles a traer a la ciudad condal!!
Fin del amor. No soy rencoroso y si sus tres últimos albumes me hubiesen gustado, me hubieseis visto en la sala Apolo hace unos meses (seguro que Jocke sigue siendo un super frontman). Pero no me atraen, su música ya no me pone. Cuando sacan nuevo disco, lo descargo y le pego unas escuchas. Algún tema bueno siempre contienen, pero globalmente, no van conmigo. Curiosamente, la banda vive una segunda juventud. Probablemente sean más populares que nunca, una nueva generación de rockeros les admira, pero apuesto a que pocos de los que abarrotaron Apolo sufrieron en sus carnes la experiencia Garatge.
Volvamos a los good old times con la bonita "Liberation" y su video de marineritos:
Muchos rock n' rollers que estrenaron su edad adulta a finales de siglo experimentaron lo mismo que yo. La hornada de bandas escandinavas que asaltaron Europa supusieron un auténtico terremoto en nuestras vidas. La resaca grunge era tremenda y, siendo claros, el panorama musical era una mierda para un chaval de 18 años. Mis bandas favoritas de Seattle acababan de marchitarse (mejor no hablar de Creed, Bush, Incubus, etc etc) aborrecía el hegemónico techno-rock (Prodigy, Orbital, Chemical Brothers ... paro, me entran naúseas...) y todavía nadie se atrevía a reivindicar Sunset Strip. Todo lo que olía a 80's seguía siendo tabú. Hasta que llegaron Backyard Babies, Hellacopters, Gluecifer, Turbonegro ... y Hardcore Superstar!
Con todos mis respetos a la maravillosa era alternativa, pero basta ya de reivindicar a Neil Young y Hüsker Dü. Estas bandas tenían los huevos de reivindicar a Motley Crue, Hanoi Rocks y Guns N' Roses, algo inédito hasta la fecha! Leías una entrevista de Silver Silver, guitarra de H.Supertar, comentar que "definitivamente al grupo que nos gustaría rendir homenaje es a Guns’N’Roses, ya que “Appetite For Destruction” es el mejor disco de la historia de la música” y se te caían las lágrimas. Y encima, al ser europeos, los tenías en tu ciudad cada dos por tres. Todas esas bandas, al menos en la primera parte de sus carreras, ofrecieron enormes shows, muchos de vosotros seguro que fuisteis testigos.
No se a cuantos conciertos habré asistido a fecha de hoy, ¿unos 150?. Imposible recordar. Pero hasta 2.000, con 21 años, tan sólo había asistido a Guns N' Roses 1993, Red Hot Chili Peppers 1995, Sugar Ray 1997, Backyard Babies 1998, Aerosmith+Black Crowes 1.999, Dregen+Tyla 2.000. Y punto. Parece mentira, pero el dinero no era la principal razón para no ir a más conciertos. El problema era que no tenía con quien ir! Ahora me la suda ir solo a un concierto, pero en esa época me daba corte. Por esa tontería me perdí cosas históricas, pero es ridículo lamentarse a estas alturas. Hasta que conocí a Carla y las cosas cambiaron. Tan sedienta de rock n' roll como yo, asistimos juntos a infinidad de shows a principios de década.
Precisamente fueron Hardcore Superstar quienes inaguraron la buena racha. Acaban de lanzar "Bad Sneakers and a Piña Colada" (su primer album si no contamos el EP "It's only rock n' roll"), una pequeña obra maestra de fresquísimo y adicitivo sleazy-hard rock. Hasta Cesar Martín se deshacía en elogios con ellos, comentando que "parecen una banda formada por 4 Dregens!". Su actuación en Bikini me pareció sencillamente colosal. Con un hiperactivo Jocke Berg comiéndose el escenario y el resto de la banda con un sonido killer, aquello fue una fiesta. Si se hubiesen limitado a tocar el disco de cabo a rabo, ya me hubiesen hecho feliz ... pero es que encima versionaron "Shout at the devil" de Crue, "Don't change that song" de Faster Pussycat y "Don't you ever leave me" de Hanoi!!! Esos tipos se convirtienron en poco menos que unos héroes para el jovencito Sammy.
Al cabo de un par de años editarían el estimable "Thank you (for letting us be ourselves)", inferior a su predecesor pero sin dejar de ser un buen disco. Su gira aterrizaba en BCN de nuevo y yo iba a estar ahí el primero. ¿Y que nos encontamos?: 40 personas de público en Garatge (en contraste con un Bikini casi lleno 2 años antes), una banda cabreada por la pobrísima entrada y decida a joder la noche al respetable. Borrachos perdidos, eso no fue un concierto. Interminables bromas en sueco entre sus miembros, parones eternos, un experimento en el que el cantante se sentó en la batería y el baterista se quedó berreando al micro, indirectas al público "next time bring some friends please" ... y entre tanta tontería, alguna canción, redondeando una horita de "exhibición". Supongo que los promotores locales tomaron nota, ya que han tardado más de 6 años en volverles a traer a la ciudad condal!!
Fin del amor. No soy rencoroso y si sus tres últimos albumes me hubiesen gustado, me hubieseis visto en la sala Apolo hace unos meses (seguro que Jocke sigue siendo un super frontman). Pero no me atraen, su música ya no me pone. Cuando sacan nuevo disco, lo descargo y le pego unas escuchas. Algún tema bueno siempre contienen, pero globalmente, no van conmigo. Curiosamente, la banda vive una segunda juventud. Probablemente sean más populares que nunca, una nueva generación de rockeros les admira, pero apuesto a que pocos de los que abarrotaron Apolo sufrieron en sus carnes la experiencia Garatge.
Volvamos a los good old times con la bonita "Liberation" y su video de marineritos:




















