Charles Bradley, quedaos con ese nombre, por que ese tipo es MUY grande. Los más puristas y gilipollas dirán que James Brown hacía lo mismo antes y mejor. Bullshit. Bradley es una sudorosa -y madura-estrella y sin duda su show a las 13.00h en la Plaza de la Virgen Blanca fue mi favorito del día. Pontus Snibb 3, ya dentro del recinto del festival, gustaron mucho con su hard-blues tan falto de pretensiones como efectivo. Son unos estibadores del RN'R, pero suplieron su falta de talento con tal dosis de energia y buen rollo que salieron ovacionados. Skål, Pontus! Con Gun, a los 5 minutos tuve suficiente. Eso sonaba a pop-rock verbenero para guiris de vacaciones en Mallorca, así que decidimos invertir nuestro tiempo en conseguir un buen emplazamiento de cara a Rich Robinson. El hermano pequeño de Chris es un tío introvertido. Prohibidas las sonrisas y la comunicación. Lo tomas o lo dejas. Si quieres espectáculo, te has equivocado de show, te aburrirás. Si sólo buscas buen rock n' roll clásico, es tu hombre. ¿Te gustan Steepwater Band? La propuesta de Chris me recordó bastante a los de Chicago. Un amigo dice que no, pero yo apostaría a que el penúltimo tema ya lo había interpretado con Black Crowes, mientras que para cerrar escogió una carta ganadora como es "Cinnamon Girl" de Neil Young.
10 minutos más tarde era el turno Black Label Society. Zakk Wylde ... dale un ejercito a ese hombre y te gana una guerra en dos semanas. Si su aspecto habitualmente ya impacta, con ese tocado de plumas de jefe sioux personificaba el PODER. El concierto en si me gustó más de lo esperado. En su último show en Razzmatazz me agobié bastante, y es que en el fondo no soy fan de BLS, pero esta vez las vibraciones fueron mucho más positivas. Y justo cuando empezaba a rallarme con un infinito y chunguísimo solo, el reloj indicaba que Gallows empezaban su concierto. Imagino que con Frank Carter eran mejores, nunca tuve la oportunidad de verles, pero con el gorila que han fichado como frontman siguen siendo unas bestias pardas. Adrenalina pura y pogos salvajes -los únicos del festival-. Un show de estos tipos en una sala debe ser puro peligro. Me hubiese gustado ver su actuación completa, pero el Madman estaba al caer. Ozzy Osbourne & Friends se quedó en Ozzy con su banda habitual haciendo los temas de siempre, para invitar a escena a Geeze Butler y a Zakk Wylde -ese abrazo entre Ozzy y Zakk!- en la parte final del set. Muy previsible, si, pero pedazo concierto! La actual formación me parece fantástica, tipos jóvenes que tocan a la perfección y no estan mancos de carisma. Y a Ozzy lo vi mucho más centrado que el año pasado. Parece que han dado con la medicación adecuada! Mars Volta ... paso de gastar demasiados dedos en ellos. Una mierda apestosa que jodió la velada y nos mandó a la cama a muchos antes de hora. Sorry Danko!




