Tesla protagonizan un retorno a priori mucho más reconfortante que el The Answer. "Save that Goodness", el tema inédito que va incluidoen "Mechanical Resonance Live", el directo que reproduce integramente su primer disco y que ponen a la venta hoy mismo, me parece una pasada. Quizá debería rescatar de la estantería sus 3 últimas obras de estudio antes de realizar esta afirmación, pero creo que es de lo mejor de la bandadesde "Bust a Nut"! Soy de los que piensan que desde la partida de Tommy Skeoch algo se perdió en Tesla ...En cualquier caso, parece que el tutelaje del Phil Collen -sí, el guitarra de Def Leppard- les está sentando de maravilla. Phil ha escrito y producido este luminoso tema y es el encargado de los controlesde su próximo LP. Se avecinan buenos tiempos para los de Sacramento.
Aún no sé si "Beautiful World" me gusta, si es canción buena o mala, pero desde luego, me ha dejado totalmente desorientado. Alejado totalmente del sonido clásico de The Answer, el adelanto del inminente "Solas" desconcertará a los fans de toda la vida. Entiendo que tras 5 álbumes marcados por un patrón similar, a Cormac y compañía les haya apetecido hacer algo diferente, pero no sé, las sensaciones no son positivas. Leo que, a pesar de tener los mismos productores que "Rise", un tipo relacionado con Massive Attack -Neil Davidge- ha metido sus zarpas en "Solas". Empieza a atar cabos. Veremos que dirección toma el resto del ábum ...
Todavía no he escrito unas líneas acerca de "White Bear" de The Temperance Movement por el mismo motivo que no conoceis mi opinión de "Eat Me" de The Last Vegas, "Hollow Bones" de Rival Sons o "Acid Roulette" de Scorpion Child. Todas ellas son bandas de la casa y sus últimas entregas no paran de sonar en mi HI-FI, sólo que a mis días les faltan horas. Todo llegará. De mientras, Derek Phillips nos trae una crónica del reciente show de The Temperance Movement en NYC.No se en que está pensando su management, pero manda huevos que se prodiguen más al otro lado del charco -donde no parece que les vaya demasiado bien- que por los clubs europeos que tienen a media hora de Ryanair.
¡Algo está mal en Nueva York si sólo asistíamos un concierto de The
Temperance Movement unas 200 personas! Así lo comenté a mis amigos en
España justo acabar el concierto de la semana pasada. ¿Cómo puede ser
que un grupo tan bueno y con dos discos estupendos en el mercado no sea
capaz de atraer a más gente?
Esto sí, había gente para ver a los
teloneros, The Stone Foxes. Multi-instrumentalistas (cuando el batería
pasó a cantar, el bajista pasó a la batería y el guitarrista pasó al
bajo), su propuesta no me convenció, demasiado hípster para mí.
Por
desgracia después de la actuación de los teloneros hubo un notable
vacío en la sala. Personalmente, no me importaba, yo venía a ver a The
Temperance Movement y pude acercarme a segunda fila sin tener que
pelearme por sitio ni preocuparme de dejar caer mi cerveza (a ocho
dólares cada una es poca broma).
Venía a presentar su nuevo
disco, “White Bear”. Empezaron con “Battle Lines” y “3 Bulleits”
seguido por un tremendo “Midnight Black” para marcar el ritmo del
concierto.
La estrella de noche era sin duda el cantante, Phil
Campbell, un frontman con carisma que algunos han descrito como un
hibrido entre Bon Scot y Chris Robinson. No paraba de saltar y bailar
como una marioneta, hablar y animar a la gente, bajarse entre los
espectadores. El resto de la banda sonó bien, competente, pero algo
soso.
Repasaron durante una hora y media la mayoría de las
canciones de los dos discos que tienen en el mercado. Para mí lo mejor
eran las canciones más cañeras, “Modern Massacre”, “Take It Back” o
“Midnight Black”. Canciones sencillas pero con mucho gancho cantando
por un cantante que deja todo sobre el escenario.
Prolongan
fechas de su gira en USA y vuelven a NY en septiembre. Ojalá que vaya
más gente la próxima vez, yo no me los pienso perder
Ayer se fue Javi Ezquerro. Nunca fui su amigo, ni siquiera nos consideraba conocidos. Nuestras conversaciones nunca fueron más allá de un "hola" o un par de frases más, a lo sumo. Nuestra relación siempre fue más de cliente-proveedor. Primero como parroquiano en su añorado Hoochie Coochie Bar -probablemente, el único garito de BCN en el que podías escuchar a Hellacopters, Faster Pussycat o Circus of Power a principios de siglo- y más tarde como asistente regular a los conciertos organizados por su promotora, On The Road. Una labor esta última impagable, pues buena parte de esos shows de raíces/southern/hard rock para 50 personas en Rocksound, que tanto nos gustan a tí y a mí, estaban montados por Javi. Sería hipócrita hablar de él como persona, no tengo fundamentos, ya lo harán sus allegados, su círculo cercano, pero como personaje y dinamizador de la noche rockera barcelonesa, se le echará mucho de menos.
Con todo el ruido que ha generado en los últimos meses, me esperaba algo más potente. "Green Room" es un buen entretenimiento, pero partiendo de una premisa tan cojonuda como "una banda punk queda atrapada en un local de conciertos asediada por una skinheads sedientos de sangre", las expectativas se disparan y la posterior decepción es gorda. Ya sabeis, en seguida uno piensa aquella parida de "si lo hubiese dirigido yo hubiese quedado 1.000 veces mejor".
Y, de acuerdo, la banda de chavalines punk DIY tienen un pase -aunque yo hubiese preferido unos sociópatas cafres a lo "ElRegreso de los Muertos Vivientes" o "Curso del 84"-, pero lo de los skin-heads no tiene perdón: esa panda de pardillos debería haber sido reemplazada por unos pelados homicidas como los de The Warriors. Eso sí, lo de la versión del "Nazi Punks Fuck Off" de Dead Kennedys ante un auditorio formado por compañeros de juergas de Albert Rivera es un punto cachondo a su favor.
"Retorno de los Muertos Vivientes"
Los Tunrbull A.C.'s al acecho de nuestros Warriors
Los todopoderosos Blackberry Smoke editan nuevo álbum el próximo 14 de octubre. "Like an Arrow" se llamará la criatura y cuenta con un dueto con Gregg Allman himself. Está claro que, ahora mismo, en cuanto a southern rock y derivados, Blackberry Smoke son la referencia.
"Waiting for the Thunder", primera canción del disco, es su adelanto y -disculpas por el recurso facilón-suenan poderosos como el trueno. Un temazo que hace que me frote las manos ante el advenimiento de "Like an Arrow".
Esto es una declaración de amor y lo demás son tonterías. Ayer. En la cola del super. No pude resistirme y pedí permiso al chaval para echarle una foto. Lemmy lives forever!
La serie del verano se llama "Stranger Things".
Si buscáis en cualquier parte, veréis que la gente la cataloga de obra maestra
para arriba. Tampoco es para tanto, pero sí que se trata de un artefacto
súper-recomendable para todos los públicos. Aunque los nacidos entre, pongamos,
1970 y 1980 la disfrutaran más que el resto. "Stranger Things"
consta de 8 capitulazos que son un constante homenaje en todo regla al cine
fantástico-palomitero de los ochenta. Un entretenidísimo tributo a los Spielberg/Lucas
que nos emocionaron en nuestra infancia y al Stephen King que nos
acojonó durante la adolescencia que no debes perderte. Eso sí, me choca que un adolescente inadaptado de la Indiana de 1983 venda su culo antes a Joy Division que a Scorpions o Judas Priest. No me extraña que Bill Bailey y Jeff Isabelle saliesen por patas de allí!