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sábado, 7 de agosto de 2010

Holidays über alles!


Durante un par de semanitas estaré por Baviera siguiendo los pasos del Führer. Claro está, aprovecharé para engordar unos kilos a base de cerveza, codillo de cerdo crujiente y panes raros como los que sostiene la mujer de la foto. A la vuelta, un poco de Costa Brava, que a las señoras de la casa les apetece playa. Nos leemos en septiembre!

miércoles, 3 de febrero de 2010

Apuntes sobre Portugal

Suicida nudista en Oporto

Una semana no da para conocer a fondo la realidad de un país, pero he aquí algunos apuntes, muchos con poca base, sobre lo observado en mi primera incursión por tierras lusas (Lisboa +Oporto) :

1. Rock n' Roll

Más que rockear, Portugal metalea. En el FNAC de Lisboa separan el hard-rock y el metal más extremo en secciones diferentes . La selección de hard es pobrísima, apenas unos cuarenta discos, falta de todo, mientras que el apartado que engloba al thrash, gotic, death, brutal, etc es enorme! Además, de los pocos carteles anunciando shows que vi por las calles, la mayoría eran de festivales con bandas de esas que escriben su nombre con letra maléfica ilegible. Three inches of blood, ese era el único nombre que me era algo familiar. En fin, en la propia FNAC de Lisboa, a pesar del poco surtido, cuentan con ofertas interesantes, del estilo "compra 4, paga 3", por lo que aproveché para comprar "Harvest moon" de Neil Young, "Presence" de Led Zeppelin, "Down in the upside" de Soundgarden y "Nuthin' fancy" de Skynyrd. Fuera del pack, por su increible precio (3,95 €) me agencié "Libertad" de Velvet Revolver, disco que inexplicablemente no compré en su día. Y en un intento de penetrar en el espeso mundo del jazz (si, ya tengo "Kind of blue" de Miles), compré un vinilo de Chet Baker, "Chet Baker & Crew".



Quitando la multinacional francesa, es dificil comprar un disco en la capital lusa. Ofersan me había comentado que existen tiendas que "enseguida se ven". No encontré demasiadas, aunque confieso que estaba cansado y no me apetecía callejear a ciegas. Practicamente juntas, en las cercanías del Barrio Alto, me topé con "Louie Louie" (cara y tan moderna que no encontrareis un disco que contenga un solo de guitarra) y otra cuyo nombre no recuerdo, ubicada en una decadente galería comercial llena de anticuarios. Acumulan miles de vinilos en un espacio minúsculo y su estética es lamentable. Pobres, deben vender un polvoriento disco al mes y con su cara el dependiente te contagia la tristeza, y por respeto a su labor les compré "Live Bullet" de Bob Seger por 10 euros.

Si buscais ropa y complementos rockeros, localizé un par de salones de tatuaje que tienen tienda anexa. Una está en la zona de Chiado y el otro en pleno Barrio Alto. Son locales pequeñitos y sin nada que no podamos encontrar en España, pero en el segundo, a modo de recuerdo, me compré una bonita camisa country a cuadros.
En cuanto a Oporto, comprar un disco parece todavía más difícil. Salvo el inevitable FNAC (pasé de entrar), nada de nada. A los rockeros más fashion, les recomiendo que se den una vuelta por la sombría calle Bombarba. Cuenta con una serie de boutiques alternativas que merecen la pena. En una de ellas me compré una cubitera muy cachonda.


Urinol, gran invento a exportar

2. Food

Por supuesto, recomendar el pescado. Por cuatro duros comí unas buenísimas sardinas a la plancha (increible ese restaurante-comedor de casa de Alfama) y un notable bacalao con patatas, rey de la mesa portuguesa. Los vegetarianos lo llevan jodido, porque en los restaurantes sirven carne y pescado. Nada de ensaladas y pasta. Como mucho un bol con la sopa de vegetales del día! Me se de una que pidió una francesinha, clásico de Oporto, pensando que llevaría verde, y resulta que le sirvieron un bikini sepultado en un dedo de queso fundido y relleno de cuatro tipos de carne de cerdo: lomo, jamón york, salchicha e hígado! Carnívoros, entrad en una de las modestas churrasquerías. Por 2,5 euros, me comí medio frango (pollo) a la brasa con salsa picante que fue lo mejor del viaje. La repostería es buena y el campeón absoluto son los pasteles de nata, que en realidad son como de crema catalana calentita. En todas las pastelerías de Lisboa los encontrareis, pero los mejores (y más caros) los venden en el barrio de Belem, en una confitería antiquísima.


Mighty francesinha

3. Women

Poco que decir. Las portuguesas son del montón. No son tan callos como las irlandesas, pero en una semana no vi ni a una chica realmente guapa. Y yo que pensaba que todas eran como Maria de Medeiros ... nada, suena a tópico, pero para mujeres, las españolas ... y las italianas y las nórdicas, claro! Eso si, los lusos en general son muy afables y cariñosos. Especialmente las mujeres maduras son un encanto y se desviven por ayudarte y aconsejarte. Y si llevas un bebé como Nàiade en una mochilita delantera, ni te cuento. Te llevan en volandas.


martes, 13 de enero de 2009

Back for the attack!

Dario Argento

Parafraseando a Dokken, aquí estoy, de vuelta y listo para seguir dando guerra. También podría haber echado mano del cancionero de Aerosmith y haber titulado este post como "Back in the Saddle", por que que triste es volver al cansino y rutinario mundo laboral tras 15 días de ocio absoluto. Pero seamos positivos, la vuelta al mundo real también tiene sus aspectos atractivos. Ponerme frente al teclado para seguir dando vida a Sammy plays dirty es uno de ellos, sin duda. Y disfrutar de la lectura de los grandes blogs que encontrais listado a la derecha de estas líneas, otro.

Como era de esperar, el viaje a Italia no ha reportado grandes experiencias rockeras. No estamos hablando de la meca de nuestra música precisamente, pero para ser justos, excepto en Roma, tampocó me molesté demasiado en investigar sobre la escena del rock n' roll italiano. Una cosa está clara, si en Barcelona las tiendas de discos son animales en extinción, en las ciudades que he visitado la cosa está peor todavía. Mira que andé horas y horas por las calles de Bolonia, Roma, Perugia, Parma... para tan sólo encontrar un par de tiendas de tamaño medio de la típica cadena de discos/dvd's/videojuegos, donde el fondo de catálogo rockero es escaso y los precios son caros. Eché de menos tanto las pequeñas tiendas de toda la vida como las grandes superficies estilo Virgin o Fnac. En calle Tallers tenemos un tesoro, algo casi milagroso, conservémoslo. Por obligación moral, por eso de tener un disco comprado en Italia, adquirí "Ballbreaker" de AC/DC (un par de euros más caro de su precio habitual en BCN). Vamos, no es el mejor lugar para ampliar vuestra colección.

¿El metro del Bronx? No, un vagón romano

Respecto a la vida nocturna, levantarse a las 7 de la mañana a diario no te deja con demasiadas ganas de juerga una vez se pone el Sol, pero con el Saturday Nite no se juega, más si coincide que estás en Roma. Tras un un breve chequeo por Internet, di con el club ideal: The Jailbreak Club.
Su web es cutre y parece ser que Roma tiene 2 o 3 garitos rockeros más, pero para esa misma noche anunciaban un doble concierto tributo Guns N' Roses + Iron Maiden que me sedujo de inmediato. Situado en las afueras de la ciudad, en un desolado polígono industrial, The Jailbreak Club es un lugar curioso. Mix de restaurante barato y antro metálico de toda la vida, me recordaba a una versión rockera del mítico Odisea 2001, (si, donde Tony Manero acudía a desfogarse cada fin de semana). Unos mantelitos a cuadros blancos y rojos en las mesas hubiesen sido la guinda. Las bandas no eran más que un puñado de colegas, carentes de look y actitud, que interpretaban de forma decente los himnos de sus ídolos, pero nos proporcionaron un buen rato. Lo mejor, ese "Don't damn me" gunner que nunca había escuchado en directo (toda una sorpresa!) y los aullidos del impersonator de Bruce Dickinson, menuda garganta!


Saliéndonos de lo estrictamente rockero, unos de los puntos más especiales del viaje fue la visita a "Profondo Rosso", la entrañable tienda-museo propiedad del legendario Dario Argento, super maestro del terror europeo. La tienda en si no es cosa del otro mundo. Películas, libros, camisetas y muñequitos relacionados con el mundo del cine fantástico y de terror, artículos que encontrareis en la clásica tienda de vuestra ciudad regentada por la versión hispana del vendedor de comics de Los Simpson. Pero amigos ... ese museo, probablemente el más casero del mundo, es pura delicatessen. Abonas tres euros al dependiente y éste despliega unas cortinitas que dan acceso a una escalera que conduce a los sotanos del local. ¿Italiano o inglés? - te pregunta el tipo. Tras tu elección, coloca el correspondiente cd-guía en una minicadena situada junto al mostrador y ya puede empezar la visita! Guiados por el tenebroso guía enlatado, recorres una serie de mazmorras decoradas con todo tipo de artefactos y monstruitos usados en las pelis del padre del giallo, el museo es una pasada para amantes de films como "Demons", "Suspiria" o "Phenomena". Se ve en 10 minutos y es extremadamente modesto, pero la ambientación está logradísima y uno sale entusiasmado. Como se suele decir, museo para fans hecho por fans. No pude estarme de comprarles algo. El libro "Giallo Argento, all about Dario Argento's movies" fue mi autoregalo.

Si nos centramos en el aspecto más turisticamente convencional del viaje, comentaros que Bolonia es imprescindible. Parma, Ferrara y Modena agradables sin más. Perugia una delicia medieval, pero sólo apta para los que esteis en forma (esas cuestas!), tan recomendables como la excesivamente concurrida Asís y la preciosa Orvieto. Y Roma ... todos los elogíos que os hayan contado son pocos. Su glorioso y ruinoso pasado imperial, el esplendor renacentista que aparece en cada rincón, la profusión de callejuelas y plazas encantadoras ... te sientes un privilegiado paseando por sus adoquinadas vías.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Felice rocking anno nuovo!

Bologna

Buenas a todos!

Coincidiendo con las fiestas navideñas me he tomado un (¿merecido?) descanso bloguero. Obligado normalmente a pasarme el día delante de la pantalla, durante unos días he procurado ni acercarme a un puto ordenador. Una cura de desintoxicación tecnológica! Este mediodía tomo un avión a Bolonia y durante los próximos 9 días estaré haciendo una rutilla por tierras italianas. Fin de año en Perugia! Más alternativo no se puede ser, jeje. Ya me veo tomando las uvas en un casal de jubilados.

No espero encontrar demasiado rock n' roll en la cuna de los baladistas empalagosos, no es este uno de los objetivos del viaje (la cosa más bien va de ver "piedras"), pero quien sabe las sorpresas que te puede deparar la noche romana!

En cualquier caso, feliz entrada de 2.009!

Nos leemos el año que viene.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Ireland Rocks!

Rory Gallagher Place, Cork, Irlanda

Probablemente la banda irlandesa más conocida de la historia sean U2, pero a buen seguro que ni Bono ni The Edge son los músicos más queridos en la isla esmeralda. El día en que fallezcan ya se verá, pero a día de hoy en el corazón de los irlandeses sólo importan dos nombres: Phil Lynnot y Rory Gallagher.

Durante el pasado 2.007 visité en dos ocasiones Irlanda: Dublín, Cork y costa sureste en enero; Limerick, Galway, costa oeste y Ulster en agosto. Es un país precioso, tiene infinidad de paisajes de una belleza impresionante y sus habitantes son muy agradables, pero por encima de todo, Ireland Rocks! De esta isla han surgido un montón de bandas de éxito internacional, ya sabeis, desde el inmortal classic rock de Thin Lizzy, el masivo pop-rock de los mencionados U2, el elegante pop céltico de The Corrs o el rock alternativo de Cranberries, hasta nuevas bandas como The Answer o Glyder, que intentan revitalizar el deprimido panorama rockero europeo, Irlanda es un auténtico vivero de grupos triunfadores.

Estatua de Philip Lynnot, Dublín

Y no es de extrañar, allí se respira música por todos lados. Infinidad de tiendas de instrumentos, cientos de pubs en los que practicamente cada noche actúan bandas locales en directo y por supuesto, la existencia de un respeto por el músico. Un músico que a veces llega a convertirse en un héroe popular. Como sinó se entiende que Phil Lynott tenga una estatua de bronze en pleno centro de Dublín o que Rory Gallagher de nombre a una calle en diversas ciudades que visité.

Mientras saboreais la siguiente
Guinness os dejo con algunas instantáneas:


The Roisin Dubh, pub-homenaje a Thin Lizzy en Galway


Lugar exacto de los hechos a los que U2 cantan en su "Sunday Bloody Sunday"


Sólo un país tan cool como Irlanda podía tener una pizzería con la estampa de los legendarios Freak Brothers!!
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