Ante el éxito de Showtime con una serie tan descarada y sexual como "Californication", HBO ha sentido la necesidad de contraatacar con un producto de formato similar. El resultado se llama "Hung" y con él, HBO se apunta un nuevo fiasco. Aunque las intenciones son buenas, se queda muy lejos de hacer sombra a las correrías de Hank Moody.
El argumento es atractivo: Ray, un cuarentón divorciado, entrenador de baloncesto en el instituto local de un pueblo de Michigan, es en términos generales es un fracasado en la vida. Su mujer le abandonó por un feo y adinerado doctor de mediana edad, los hijos se largaron con mamá y, de postres, su casa se quema en un incendio y se ve obligado a vivir en una tienda de campaña en el jardín. Un buen día, uno de sus escasos ligues le comenta alucinada lo grande que tiene la tranca. Ella, que no tampoco pasa su mejor momento, le propone un trato, Ray se dedicará a puto y ella será su chulo. Ante la urgente necesidad de pasta, con la cual piensa recuperar el amor de sus hijos, Ray, tras superar sus barreras morales, acepta convertirse en gigoló.
El argumento es atractivo: Ray, un cuarentón divorciado, entrenador de baloncesto en el instituto local de un pueblo de Michigan, es en términos generales es un fracasado en la vida. Su mujer le abandonó por un feo y adinerado doctor de mediana edad, los hijos se largaron con mamá y, de postres, su casa se quema en un incendio y se ve obligado a vivir en una tienda de campaña en el jardín. Un buen día, uno de sus escasos ligues le comenta alucinada lo grande que tiene la tranca. Ella, que no tampoco pasa su mejor momento, le propone un trato, Ray se dedicará a puto y ella será su chulo. Ante la urgente necesidad de pasta, con la cual piensa recuperar el amor de sus hijos, Ray, tras superar sus barreras morales, acepta convertirse en gigoló.
Ray con su proxeneta
Promete, ¿verdad? Pues no. Hung no llega a funcionar, se queda en gatillazo. Tiene diversos problemas, pero el principal se llama Thomas Jane, el actor que encarna a Ray. Falto de carisma, en la vida real tiene pinta de ser un tipo aburrido y cuando actúa lo transmite. Estamos ante el puto más soso de América. Poco hablador y sin chispa, Jane provoca bostezos a sus clientas, no humedades. Vale que cracks como Duchovny hay pocos, pero podrían haberse esmerado más en el casting.Thomas Jane es válido para papeles de sufrido héroe como el que le dieron en la reciente la "La niebla", pero para follador profesional de mujeres no vale cualquiera. Nunca llegas a creertelo en su papel.
Y si el punto de partida argumental es cuanto menos atrayente, el desarrollo de la trama no va a ninguna parte: en sus 10 capítulos de 25 minutos, aparte de cuatro momentos, apenas ocurre nada interesante! Se supone que es una comedia, ¡y tampoco divierte! Sobre el presunto climax de la temporada ... digamos que es propio de un guionista becario. Amantes del sexo explicito, algo encontrareis. El culo pálido de tío se asoma con asiduidad, vereis unas cuantas tetas y un lindo conejito pelirrojo, incluso algún polvo apañado, pero poco más. Se hubiese agradecido un poco más de picante.
Ray durante su jornada laboral
Si no teneis nada que ver hasta que lleguen las nuevas temporadas de vuestras series favoritas, "Hung" os servirá como pasatiempos. Producto de usar y tirar. No llega a la categoría de bodrio y el corto minutaje de sus capítulos hace que, si pones el piloto automático, sea una serie llevadera, pero la sensación de quiero-y-no-puedo es constante. Este producto, en lasmanos adecuadas, hubiese dado la campanada.
Hank Moody puede respirar tranquilo, quizá la tenga más pequeña, pero el aspirante al trono no da la talla.
Hank Moody puede respirar tranquilo, quizá la tenga más pequeña, pero el aspirante al trono no da la talla.















